Quién es el tonto ahora, eh?!
Hoy, he hecho un gran descubrimiento. Es de esa clase de cosas que te suben el ego y dices "si ese está ahí, puede que yo algún día sea jefa de la sección de cosméticos del Caprabo".
Hoy, un señor, al que llamaré Don Estanislao porque no recuerdo su nombre, ha dado una conferencia en mi facultad. Don Estanislao fue galardonado con el Premio Nobel de Física en el 2003, o al menos eso rezaban los carteles que había por todo el edificio. El aula donde daba la conferencia estaba completamente abarrotada de estudiantes, dado al interés que despertaba en ellos esa charla (o también porque daban créditos de libre elección y habían cortado las clases y no había otra cosa mejor que hacer).
Tras media hora de prólogo de gente que sólo quería aparecer en la página web de la UCM, Don Estanislao comenzó a hablar... ¿Hablar? Oh Dios mio! Pensaba que la charla iba a ser en inglés... Pero aquello era como escuchar a Jaime Peñafiel en su lecho de muerte, colocado de morfina, con dos botellas de JB en las venas, con la boca llena de polvorones de Estepa, intentando balbucear algo en inglés americano. Eso, unido a la tecnología tan avanzada que hay en mi facultad que hace que si no estás en las tres primeras filas de la clase no oigas absolutamente nada, provocó en mi una indiferencia aterradora, tanto que mi interés durante las dos horas de conferencia se centró en ver cómo el profesor que tenía al lado hacía figuras de papiroflexia. Una mariposa y un caballo volador. Preciosos, oye.
Al acabar el monólogo soporífero de Don Estanislao, comenzó la ronda de preguntas de los estudiantes. Quiero decir, de los dos estudiantes erasmus que había en la clase, de los tres freakys que todas las noches antes de dormir se escuchan la colección entera de "Aprende Inglés con Muzzy", y del profesor pelota que quería aparecer también en la web de la UCM. En uno de los cambios entre pregunta y pregunta, uno de los freakys levantó la mano. Don Estanislao miraba hacia un lado de la clase y preguntaba "güeéoh?" ["where?", por si no estais familiarizados con el inglés de Peñáfiel]. Entonces, unos 40 dedos comenzaron a señalar al otro lado de la clase, donde se hallaba el freaky desesperado con su mano levantada. "Güeéoh?!". Otros 30 dedos más. Don Estanislao no paraba de mirar dedos. "Güeeéoohhg?!", otra vez con la mirada fija en los dedos. Un par de intentonas más hicieron falta para que el Señor Premio Nobel de Física del año 2003 dejara de mirar los dedos y mirara hacia el lugar al que señalaban todos ellos. Un aplauso.
Mi conclusión viene en forma de refrán: "Cuando el sabio señala la Luna, el tonto mira al dedo". Queda demostrado que por mucho Premio Nobel que sea, el señor Estanislao es tonto del culo. Y nosotros somos los sabios. Solo por esto, deberían quitarle la licenciatura y darnosla a nosotros, que tanto trabajo nos está costando conseguirla. Joder ya!
PD: Deneb, qué haces actualizando el blog??!
Hoy, un señor, al que llamaré Don Estanislao porque no recuerdo su nombre, ha dado una conferencia en mi facultad. Don Estanislao fue galardonado con el Premio Nobel de Física en el 2003, o al menos eso rezaban los carteles que había por todo el edificio. El aula donde daba la conferencia estaba completamente abarrotada de estudiantes, dado al interés que despertaba en ellos esa charla (o también porque daban créditos de libre elección y habían cortado las clases y no había otra cosa mejor que hacer).
Tras media hora de prólogo de gente que sólo quería aparecer en la página web de la UCM, Don Estanislao comenzó a hablar... ¿Hablar? Oh Dios mio! Pensaba que la charla iba a ser en inglés... Pero aquello era como escuchar a Jaime Peñafiel en su lecho de muerte, colocado de morfina, con dos botellas de JB en las venas, con la boca llena de polvorones de Estepa, intentando balbucear algo en inglés americano. Eso, unido a la tecnología tan avanzada que hay en mi facultad que hace que si no estás en las tres primeras filas de la clase no oigas absolutamente nada, provocó en mi una indiferencia aterradora, tanto que mi interés durante las dos horas de conferencia se centró en ver cómo el profesor que tenía al lado hacía figuras de papiroflexia. Una mariposa y un caballo volador. Preciosos, oye.
Al acabar el monólogo soporífero de Don Estanislao, comenzó la ronda de preguntas de los estudiantes. Quiero decir, de los dos estudiantes erasmus que había en la clase, de los tres freakys que todas las noches antes de dormir se escuchan la colección entera de "Aprende Inglés con Muzzy", y del profesor pelota que quería aparecer también en la web de la UCM. En uno de los cambios entre pregunta y pregunta, uno de los freakys levantó la mano. Don Estanislao miraba hacia un lado de la clase y preguntaba "güeéoh?" ["where?", por si no estais familiarizados con el inglés de Peñáfiel]. Entonces, unos 40 dedos comenzaron a señalar al otro lado de la clase, donde se hallaba el freaky desesperado con su mano levantada. "Güeéoh?!". Otros 30 dedos más. Don Estanislao no paraba de mirar dedos. "Güeeéoohhg?!", otra vez con la mirada fija en los dedos. Un par de intentonas más hicieron falta para que el Señor Premio Nobel de Física del año 2003 dejara de mirar los dedos y mirara hacia el lugar al que señalaban todos ellos. Un aplauso.
Mi conclusión viene en forma de refrán: "Cuando el sabio señala la Luna, el tonto mira al dedo". Queda demostrado que por mucho Premio Nobel que sea, el señor Estanislao es tonto del culo. Y nosotros somos los sabios. Solo por esto, deberían quitarle la licenciatura y darnosla a nosotros, que tanto trabajo nos está costando conseguirla. Joder ya!
PD: Deneb, qué haces actualizando el blog??!

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